jueves 5 de noviembre de 2009

Hay un niño en la calle - Mercedes Sosa, Calle 13




http://www.youtube.com/watch?v=apzGIJNipdY

Todos los tóxicos de mi país
a mí me entran por la nariz
lavo autos, limpio zapatos
huelo pega y también huelo paco

Robo billetera, pero soy buena gente
soy, una sonrisa sin dientes
lluvia sin techo, uña con tierra
soy, lo que sobró de la guerra

un estómago vacío,
soy un golpe en la rodilla
que se cura con el frío
el mejor guía turístico del arrabal
por tres pesos te paseo por la capital

no necesito visa pa'volar por el redondel
porque yo juego con aviones de papel
arroz con piedra, fango con vino
y lo que me falta, me lo imagino

cuando cae la noche, duermo despierto
un ojo cerrado y el otro abierto
por si los tigres me escupen un balazo
mi vida es como un circo, pero sin payaso

voy caminando por la zanja
haciendo malabares con cinco naranjas
pidiendo plata, a todos los que pueda
en una bicicleta de una sola rueda

soy oxígeno para este continente
soy, lo que descuidó el presidente

no te asustes si tengo mal aliento
si me ves sin camisa con las tetillas al viento
yo, soy un elemento más del paisaje
los residuos de la calle, son mi camuflaje

como algo que existe, que parece de mentira
algo sin vida, pero que respira

lunes 2 de noviembre de 2009

La portabilidad numérica y yo... Otra vez!!!!!!!




Estimados amigos, para los que no lo tienen todavía bien entendido, el periódico El Día, se la lució hoy con su información principal, no se la pierdan.

http://eldia.com.do/economia-y-finanzas/2009/11/1/11551/Usuarios-pagaran-740-millones-por-la-portabilidad-numerica

Y no olviden unirse a la causa:

http://apps.facebook.com/causes/387566?m=91e6b129

miércoles 28 de octubre de 2009

El Indotel, las telefónicas, la portabilidad numérica y mis derechos

















Acabo de leer esta mañana, que la tan anunciada “portabilidad numérica” nos va a costar a todos los usuarios de servicios telefónicos móviles y residenciales la suma de RD$80.00, que en un principio sólo se cobraría a quienes decidieran cambiar de compañía y conservar su número, según pude entender yo y mucha gente más, cada vez que se hablaba del tema en la radio, la televisión y los periódicos.
El problema quizás no sea pagar los 80.00 pesos, que lo es, porque cada quien hace con su dinero lo que quiere. El problema es que esta “gran idea” de la “portabilidad numérica” se vendió como algo que pagarían los usuarios de manera opcional. Repito que así lo entendí porque no fueron claros, parece que esa no era la intención.
No entiendo y quiero que alguien me responda, me explique.
¿Por qué tengo que pagar por una tecnología de la que al final se van a lucrar las empresas telefónicas, máxime si no tengo planes de cambiar de compañía telefónica o simplemente no me da la gana?
¿Por qué tengo que costear esta “ventaja”, si no soy partícipe del beneficio millonario de las telefónicas?
¿Si tanto beneficio trae la “portabilidad numérica” y “hará que las empresas telefónicas sean más competitivas y hagan las inversiones que requieren para conservar y atraer nuevos clientes” según el Indotel, y además  “adecuará al país dentro de los requerimientos contemplados en el Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-Cafta)” por qué tengo yo que aportar 80 pesos de mi bolsillo? En qué realmente me beneficia esto a mí?
Todos sabemos que por años las empresas telefónicas se han aprovechado inmisericordemente de los usuarios y ahora para servirnos de algún beneficio, resulta que tenemos que pagarles a ellos la tecnología que necesitan para darnos ese “supuesto beneficio”.
Esto, como la mayoría de las cosas de esta isla partida en dos, me “aturde”.
Indotel y las telefónicas han creado un impuesto sin pasar por ninguna supervisión o legislación.
Me explico: Si me llega una factura con un cargo de 80 pesos por algo que no he usado, ni voy a usar, sin darme nada a cambio, entonces eso es un gravamen. Yo no sé de leyes, ni de resoluciones, pero me parece que este cobro es compulsivo, obligatorio e inconstitucional.
Eso no me huele bien. Eso no me lo trago.
¿Defensor del pueblo, dónde estás, que no te veo?